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miércoles, 17 de febrero de 2010

Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia.


¿Que tan malo es sentirse identificada con Summer en 500 days of summer ?


Advertencia: El siguiente texto contiene información sobre la película, y si no la viste te recomiendo que la mires, porque realmente lo vale, y que detengas tu lectura acá.


Ok, confieso que en ciertos momentos me sentí identificada con Tom. Por ejemplo:

- Primero, la cara de boludo que pone cuando esta con ella en el ascensor y ella le hace un comentario sobre The Smiths. (Lo hice dos veces en mi vida, con mi ex cuando lo conocí en un boliche cantando a los gritos Cigarettes & alcohol, y con Javi en las pasadas vacaciones. Yo también pensé que había encontrado a mi alma gemela por coincidir en gustos musicales)

- Cuando especifica cada cosa que le encanta de ella, y después repite cada una de esas cosas asegurando que las detesta. (Lo he hecho con barba, peinados, forma de vestir, gestos y hábitos)

- Y por último, cuando se divide la pantalla y muestran las expectativas y la realidad (La que diga que nunca le paso esto, miente!)


Pero con ella me siento mucho más identificada:

- Tengo mis dudas sobre el amor, sobre que dure para siempre y en el sentimiento que conlleva.

- Soy muy cruda para decir las cosas, y la mayoría de las veces ni siquiera tengo filtro, pero sigo pensando que a la larga es mejor. La película no hace mas que apoyar mi idea.

- Yo también he jugado a gritar palabras, y tengo una tendencia a ser la menos oportuna para decir las cosas, nunca me importo el contexto, mucho menos si estoy aburrida :)

- No ponerle nombre a las relaciones es algo que me reclaman siempre. Pero no puedo, no me sale. O realmente no encontré a LA persona.

- Soy la histeria en persona. Soy la gata flora. Soy insufrible. Tambien he hecho eso de hacerme la amiga, de que no daba porque prefería tenerlo de amigo y después busque cochinear con el susodicho, y deeeespues me hago la desentendida. (Una forra, pero reconozco que lo disfruto)


Entonces concluyo en que me siento identificada con Summer, aunque mi amigas llorando digan que soy una mierda y se sientan identificadas con él. Siempre voy a ser la oveja negra.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Cambia, todo cambia.

El arte y el tiempo se confabulan para estereotipar ciertas cosas. Hace unos años, digamos unos 15, podíamos asociar palabras o personajes con ciertas imágenes que no resultaban agradables para cualquiera. Hoy en día pensamos en las mismas cosas y nos gustan. Por ejemplo:
Así es como solía verse un pirata,

Y luego pasamos a relacionar directamente la palabra pirata con esto,

(Bendito seas Johnny Depp!)

Por otro lado, cuando uno piensa en mago o brujo o hechicero o whatever, se imagina a alguien muy anciano con una barba larga y una túnica que le cubre todo el cuerpo. Además del detalle de la varita y un gorro estilo bonete, una onda muy Merlín.




Pero, hoy en día la palabra mago esta directamente asociada con el lindo nene que creció de golpe y es parte de una saga por demás taquillera (aunque muchas como yo, seguimos pensando que nada se compara con el libro)




Por último, lo más absurdo de todo. Creer que un ser tan repulsivo y escalofriante como este...


...podía pasar a ser la fuente de suspiros, (suspiros queda sutil, provoca muchas cosas, se cae de maduro) no cabía en ninguna cabeza. Pero así es como todas hoy queremos tener un vampirito que se meta por la ventana y nos venga buscar en un auto último modelo como este


Así, gracias a la industria cinematográfica, las cosas que jamás pensamos que podrían gustarnos, ahora nos encantan. Que bizarro.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Buscando...

Anoche no me podía dormir para variar. Prendí la tele ya como último recurso y me enganche mirando There's something about Mary por decimonovena vez. Amo el cine, me encanta mirar películas y los pochoclos, pero digamos que la comedia no es el género más fuerte, excepto por pocos casos como lo es esta película y las demás de los hermanos Farrelly. Son geniales, salen de lo común y me hacen descostillar de la risa.


Como consecuencia de la película, intenté hacer memoria de una historia similar en mi vida (siempre hago esas cosas, más cuando no puedo dormir). Me acordé de aquel lindo nene que me encantaba cuando estaba en sala roja. Fede. Era super introvertido, no hablaba nunca, pero obviamente me gustaba mucho como para recordarlo. Pero, a diferencia de Ted, no necesité contratar un detective privado para buscar a Fede. Prendí la compu, abrí Facebook y lo busqué (Se que no soy la única que buscó a su amor de sala roja) Y ahí estaba, él con su pelo enrulado y cara de nada, pero no me llamaba la atención. Podría cruzarmelo en la calle que no notaría su presencia, y probablemente no cambio en su forma de ser. Un poco desilucionada, me fui a dormir.
La realidad es que Facebook acorta distancias, tiene cosas positivas y negativas, es bueno en el chusmerio barato pero, de haber existido en los noventa, There's something about Mary no tendría sentido; Ted hubiera googleado a Mary y seguro conseguía su Profile en Facebook y Linked In, su página en Twitter y probablemente su Blog. Que bajón la globalización, le saca lo jugoso a las historias de amor.